Claves del conflicto entre los taxis y los VTC

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En los últimos meses habrás oído hablar de la polémica entre taxistas y conductores de vehículos de turismo con conductor (VTC). A continuación te explico las claves del conflicto entre los taxis y los VTC.

A continuación te explico:
  1. Cuáles son las diferencias entre los taxis y los VTC
  2. En qué consiste el negocio millonario de las licencias de taxi y los VTC
  3. ¿Tienen razón los taxistas?
  4. ¿Qué soluciones hay?

1. ¿Cuáles son las diferencias principales entre los taxis y los VTC?

Los VTC y los taxis no son exactamente lo mismo. Las principales diferencias son:

  • Contratación del servicio: Los taxis ofrecen una tarifa fija que se paga al final del viaje y los VTC utilizan un método de prepago que se contabilizan antes de contratarse. Además a los VTC no les permiten buscar clientes por las calles ni aparcados.
  • Precios: Los taxis fijan el precio estable en función de unos criterios como kilometraje y tiempo mientras que los VTC establecen el precio de forma variable según la demanda, pudiendo pagar más por un mismo trayecto en momentos diferentes.
  • Licencias: La última diferencia es sobre las licencias. Los taxis no pueden adquirir más de dos licencias por persona, mientras que los VTC no tienen límite de licencias por persona.
  • Salario mínimo:  No hay apenas diferencia. El de un conductor VTC oscila entre los 800 y 850 euros mensuales (depende de la categoría). En cuanto a los taxistas, unos 820 euros al mes. Ambos tienen complementos de nocturnidad y antigüedad.
En el año 2014 los taxistas llevaron a los tribunales a los VTC porque operaban sin licencias (UberPop, era el servicio de Uber sin licencia).
Los tribunales españoles dieron la razón a los taxistas porque la normativa española exige a los conductores operar con licencia. A partir de esa sentencia la estrategia de los VTC cambió, teniendo que obtener licencias para poder operar. Ese nuevo servicio, en el caso más conocido de Uber, pasó a llamarse UberX.

2. En qué consiste el negocio de las licencias en el Taxi y los VTC

Para ser taxista se requiere permiso de conducir, superar un exámen y cumplir con los requisitos del Ayuntamiento para obtener la licencia.

La mayoría de taxistas son dueños de su propias licencias, cuyo precio oscila entre los 100.000 y los 150.000 euros. Además los taxistas con licencia pueden contratar a uno o varios conductores para que hagan su trabajo. Aproximadamente un 23% de los taxistas son asalariados. Por ejemplo en el municipio de Madrid hay 20.691 conductores de los cuales el 5.586 son asalariados.

El negocio del taxi

Muchos taxistas se han hipotecado con el objetivo de adquirir o revender una licencia. Se ha creado un mercado especulativo de licencias. Con lo cual hay taxistas de primera y de segunda. En el sector del taxi hay muchos taxistas asalariados que no tienen licencia ni la pueden adquirir.

El precio de la licencia puede rondar los 100.000 euros. Hay un auténtico negocio montado.

El negocio millonario en los VTC

Aproximadamente el 60% de las licencias está en manos de autónomos o pequeñas empresas, mientras que el 40% restante está en mano de 4 grandes empresas. Esto en parte se ha debido a la regulación existente.

En el año 2015, un mes antes de las elecciones, el gobierno de Mariano Rajoy aprobó el Reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres que blindaba al sector del taxi. Curiosamente este Reglamento también beneficiaba los intereses millonarios de las 4 empresas que se reparten el negocio de las licencias en los VTC.

Hasta ese momento los VTC tenían pocas restricciones a la hora de obtener licencias (cumplir con los requisitos normales). A partir del nuevo Reglamento se establecieron cuatro requisitos polémicos para obtener licencias VTC:

  • Tener al menos 7 vehículos.
  • Una proporción de 1 licencia VTC por 30 de taxi. El problema es que las miles de licencias concedidas entre 2009 y 2015 no pueden ser expropiadas y la ratio es de 1/6…
  • Los turismos tienen que cumplir con unas características de gama determinadas.
  • No pueden realizar más del 20% de su actividad fuera de su CC.AA.

Debido a las nuevas restricciones el acceso a las licencias se limitaba enormemente. Quienes habían comprado licencias previamente a precio de saldo (38 euros) las vendían ahora a precio de oro (50.000 euros de media)

Debido a las restricciones normativas muchos autónomos no pueden trabajar de forma independiente.  Esto ha dado lugar al problema de los “falsos autónomos” .  Conductores que en realidad dependen de una empresa que evita emplearlos como asalariados con las garantías laborales que eso supone. 

La Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) consideró que estas medidas limitaban la libre competencia y llevó el caso a los tribunales. La CNC puede llevar a juicio el desarrollo de una Ley (como es el Reglamento) pero no un Real Decreto Ley. El fallo de los juzgados para el 2018 pero justo un poco antes de la posible sentencia, el PP creó un real decreto-ley  para mantener esos requisitos limitadores de la libre competencia en los VTC.

Para rizar el rizo, en septiembre de 2018, el gobierno del PSOE aprobaba un decreto ley que pasaba la patata caliente a las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos desentendiéndose y delegando la competencia.

El chollo de las licencias en los VTC

El chollo lo tienen quienes compraron las primeras licencias VTC.  Su valor se ha revalorizado de forma espectacular. El 40% de esas licencias no las tiene Uber ni Cabify, sino 4 grandes sociedades que se reparten el pastel.

Juan Ortigüela Tellería, un empresario malagueño, fue quien empezó todo creando la sociedad Ares Capital. Juan Ortigüela (Ares Capital) acumuló un total de 4.000 licencias VTC compradas a precio de saldo que con la nueva ley se revalorizaron a unos 50.000 euros cada una (aunque con mucha variación en función de la Comunidad Autónoma).

Ortigüela se ha hecho millonario vendiendo la mayor parte de licencias al fondo King Street Capital. El fondo King Street es ahora el mayor operador de permisos a través de una empresas que creó para tal fin, Moove Cars.

En total hay unas 10.000 licencias repartidas entre 4 empresasMoove Cars (5.000 VTC), Auro New Transport Concept​ (antes Gestaxi, con 2.500), Vector Ronda (1.500) y Cibeles (1.000). Un total de 26 accionistas controlan estas 4 sociedades.
Juan Ortigüela y José Antonio Parrondo (Presidente de la Asociación Gremial del taxi de Madrid entre 2007 y 2009) obtuvieron las licencias al precio administrativo, 32 euros, y las vendieron por unos 50.000 euros

La liberalización que planteaba la CNMC hubiera supuesto el desplome del precio de las licencias y el fin de la especulación. Las 4 empresas VTC que acumulan el negocio habrían perdido millones de euros. El negocio de las licencias ronda los 450 millones de euros.

3. ¿Tienen razón los taxistas?

Los taxistas consideran que los VTC no pueden competir con ellos puesto que no son un servicio público. Liberalizar supondría aceptar una competencia desleal que precarizaría sus condiciones. Un sector del taxi que tiene restricciones prefijadas por la regulación, como permisos especiales y tarifas oficiales fijadas.

Lo que piden con más énfasis es que se imponga un margen de tiempo desde que se contrata un VTC hasta que se presta el servicio. De esta forma obstaculizan su servicio directo.
Comparto con los taxistas que existe un problema pero opino que las soluciones que plantean no son las más adecuadas. Por dos razones:

  1. No se pueden oponer al progreso ni reivindicar su status quo.Sus violentas protestas han hecho daño a su imagen, y el status quo entorno al negocio de las licencias en el sector del taxi no ayuda.
  2. El problema de raíz es el modelo especulativo de licencias que ocurre tanto en el sector del taxi como en el de los VTC. El modelo tiene que buscar nuevas fórmulas.

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4. ¿Qué soluciones hay?

En ningún caso creo que haya que prescindir del sector del taxi.  Es un servicio regulado que ofrece una asistencia necesaria que no puede estar sujeta a la especulación. Puesto que está sujeto a ciertas condiciones, hay que garantizar su subsistencia pero sin limitar al progreso. Cierta protección sí, pero inmovilismo e ir contra la innovación tampoco.

Se trata de equilibrar el progreso con la protección de ciertos derechos de los taxistas,  de los conductores VTC y de los usuarios. Crear un marco que aporte valor a la sociedad y al mismo tiempo sea justo socialmente

5 medidas para el sector del taxi y los VTC:

  1. No permitir especular con el mercado de las licencias. No se puede permitir un modelo de licencias especulativo. Estas licencias deberían estar controladas. Los nuevos adquirientes de licencias de taxi deberían obtener la licencia sin apenas gastos y por un sistema de meritocracia. Al mismo tiempo se debería de ser flexible con el ratio 30/1 puesto que es imposible de cumplir y es dudoso a nivel de competencia.
  2. Establecer un período transitorio para compensar a quienes se han endeudado. Quienes se han endeudado con las licencias del taxi no pueden perder su dinero de golpe. Todo el cambio de sistema debería hacerse de forma transitoria y compensando de alguna manera a quienes hayan pagado cientos de miles de euros por las licencias.
  3. Modernizar el taxi al modelo VTC. La solución es modernizar el servicio público y abrirlo a la competencia leal. Por eso propondría que las licencias de taxi incluyesen la licencia VTC. Así los taxis podrían también captar clientes a través de las plataformas aplicando las correspondientes tarifas. Además habría que revisar los costes burocráticas y ciertas rigideces que imponen cargas innecesarias al sector del taxi.
  4. Defender el mercado único. Plantear que cada comunidad autónoma e incluso ayuntamiento gestione a su manera crea un modelo confuso y desigual. De acuerdo con la CNMC no se deberían imponer obstáculos a la libre competencia, pues ello redundaría en favor de los usuarios con más oferta y mejores precios. Delegar el problema a las Comunidades Autónomas es irresponsable y no soluciona el problema. Al mismo tiempo las condiciones y tasas de los taxis y los VTC se deberían de homogeneizar si compiten por un mismo servicio, permitiendo que compiten en similares condiciones.
  5. Proteger a los verdaderos autónomos y garantizar sus condiciones y derechos. Si el personal está contratado como autónomo la Administración debe de poner control para garantizar que las empresas no abusan de su poder. Asimismo se deberían de crear herramientas de protección social, sindicación y negociación colectiva para que esos trabajadores autónomos.

El problema ha sido permitir el mercadeo monopolístico en el sector del taxi y de los VTC.

La respuesta de los taxistas ha sido exigir más regulaciones para proteger su negocio. Pero en mi opinión no es el camino, ya ha mostrado sus limitaciones.

Tampoco considero idóneo liberalizar sin más el sector puesto que el taxi es un servicio con algunas particularidades propias (servicio público, tarifas prefijadas, etc.). Si bien en mi opinión se debería de buscar la adaptación del sector, también a los conductores de VTC frente a las plataformas y empresas sin limitar la creación de empleo y buscar el valor que aporta a la sociedad.

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